Porque a veces el tiempo no lo cura todo

ASUNTOS PENDIENTES

¿Cuántos asuntos pendientes tenemos? ¿Cuántas experiencias nos han dejado una herida sin cerrar? ¿Con cuántas personas nos han quedado conversaciones sin terminar?

El tiempo algunas veces no lo cura todo y tenemos que acelerar el proceso de cierre. Cuando tenemos sufrimiento, angustia, decepciones, dolor… y esas emociones nos bloquean y nos causan problemas, tenemos que poner remedio.

LA TERAPIA GESTALT,  UNA PSICOTERAPIA QUE NOS A AYUDA A TERMINAR CON LAS SITUACIONES DOLOROSAS

 En la terapia gestálica se trabaja con los resentimientos ya que se trata del ejemplo más claro  de una situación inconclusa, es decir, de una Gestalt incompleta. El creador de la terapia gestálica, Perls,  dice que el resentimiento que no se expresa se transforma en culpabilidad,  y con esta situación culposa, se llega a expresar ese rencor y pedir o exigir lo que en aquel momento no se hizo y luego se convirtió en  enconamiento.

 No solo en el pasado, sino que por lo general, nos enfrentamos cada día a estos asuntos inconclusos. La mayor parte de lo que queda inconcluso lo asimilamos; por otro lado,  lo que no asimilamos, nos produce indigestión. Hasta que alcanza su completamiento, retenemos una gran cantidad de energía.

 Para que podamos satisfacer nuestras necesidades y podamos pasar a otros asuntos, debemos ser capaces de sentir lo que necesitamos y tenemos que aprender a manejarnos a nosotros mismos y en nuestro ambiente.

LA TERAPIA GESTALT

 La terapia Gestalt  podríamos llamarla también “terapia del darse cuenta”. Es una terapia que pertenece al grupo de terapias introspectivas, y como tal, intenta responder al imperativo socrático de “conócete a ti mismo”.

 Ayuda a que la persona sea responsable de lo que hace, siente, evitando o negando, inhibiendo, deseando… Es difícil alcanzar el crecimiento sin incorporar esta actitud responsable.

 Según Perls, el objetivo de la terapia y el crecimiento está en olvidar más la mente y despertar los sentidos, es decir, estar en contacto con uno mismo y con el mundo en vez de, solamente, con las fantasías, prejuicios… Una persona sana tiene más seguridad en sus sentidos que en sus prejuicios y conceptos.

Esther Pérez de la Fuente_ Psicoterapeuta Gestalt en Instituto SIKO